Un banco de precios propio reúne las partidas que tu empresa utiliza de verdad: sus descripciones, unidades, recursos, costes y fechas de revisión. Sirve para preparar presupuestos con un criterio consistente, pero no debe convertirse en una lista de importes sin contexto. Cada precio necesita una procedencia y una fecha para que sepas cuándo revisarlo.
En esta guía verás un método práctico para construirlo desde cero, una ficha mínima y un ejemplo con cinco partidas. Los importes del ejemplo son ficticios: muestran cómo organizar y comprobar la información, no cuánto cuesta ejecutar esos trabajos en el mercado.
Qué es un banco de precios propio
Es una biblioteca interna de partidas reutilizables. A diferencia de una base de referencia general, refleja la forma de trabajar de tu empresa: proveedores habituales, rendimientos comprobados, medios auxiliares, criterios de medición y condiciones de ejecución.
Una partida sólo merece entrar en el banco cuando otra persona puede entender qué incluye, cómo se mide y de dónde sale su coste. Si falta alguno de esos datos, la partida puede servir como borrador, pero todavía no como referencia fiable.
La ficha mínima de cada partida
Antes de cargar cientos de registros, define una estructura común. Como mínimo, guarda:
- Código: identificador único y estable.
- Descripción: trabajo incluido, material principal, acabado y condiciones relevantes.
- Unidad: m, m², m³, kg, h o unidad, según corresponda.
- Alcance: qué incluye y qué queda fuera.
- Descomposición: materiales, mano de obra, maquinaria, subcontratas y otros costes directos.
- Rendimiento: consumo o tiempo por unidad de partida.
- Origen del dato: oferta de proveedor, compra real, parte de trabajo, convenio, tarifa o base de referencia.
- Fecha y zona: cuándo y para qué ámbito se obtuvo el dato.
- Estado: borrador, revisada, vigente o pendiente de actualizar.
No mezcles coste y precio de venta en una sola cifra. Primero calcula el coste de ejecutar la partida; después aplica gastos, riesgo y margen según el presupuesto. Si necesitas revisar esa diferencia, consulta la guía sobre margen y recargo en un presupuesto de obra.
Ejemplo de banco propio con cinco partidas
La siguiente tabla usa importes ficticios, sin IVA, fechados el 10 de octubre de 2026 y sin valor de mercado. La última columna es la suma de los tres componentes mostrados.
| Código | Partida | Unidad | Materiales | Mano de obra | Maquinaria y otros | Coste unitario |
|---|---|---|---|---|---|---|
| DB-001 | Demolición de pavimento cerámico, con retirada interna | m² | 1,20 € | 12,00 € | 3,50 € | 16,70 € |
| AL-010 | Tabique de placa de yeso, una placa por cara | m² | 14,80 € | 10,50 € | 1,20 € | 26,50 € |
| AC-021 | Pintura plástica interior, preparación básica y dos manos | m² | 3,40 € | 7,20 € | 0,60 € | 11,20 € |
| EL-005 | Punto de luz sencillo, mecanismo y conexión | ud | 18,00 € | 9,50 € | 1,50 € | 29,00 € |
| GR-003 | Gestión de residuo mezclado, carga y transporte | m³ | 0,00 € | 8,00 € | 21,00 € | 29,00 € |
La tabla no sustituye la ficha completa. Por ejemplo, DB-001 tendría que indicar el espesor del pavimento, si incluye la demolición del recrecido, la distancia hasta el punto de acopio y si la gestión externa del residuo se valora en otra partida. Dos descripciones parecidas pueden tener costes distintos porque su alcance no es el mismo.
Método para crear tu banco de precios paso a paso
1. Empieza por las partidas repetidas
Revisa presupuestos recientes y selecciona entre 20 y 50 partidas que aparezcan con frecuencia. Prioriza las que tengan mediciones claras y costes que puedas contrastar. Un banco pequeño y mantenido es más útil que miles de registros sin revisar.
2. Normaliza códigos, unidades y descripciones
Define una convención de códigos por capítulos y evita duplicados con nombres ligeramente distintos. Comprueba que la unidad coincide con la forma de medir el trabajo. Si una partida unas veces se mide en metros y otras en unidades, crea reglas claras o registros separados.
3. Descompón el coste
Para cada unidad de partida, multiplica la cantidad de cada recurso por su precio unitario y suma los resultados. Por ejemplo:
Coste unitario de la partida = materiales + mano de obra + maquinaria + subcontratas + otros costes directos.
Documenta los rendimientos. Si una cuadrilla necesita 0,25 horas por m², guarda ese dato y la fuente utilizada. Así podrás actualizar el coste de la mano de obra sin reescribir toda la partida.
4. Registra procedencia y fecha
Una cifra sin fecha pierde valor rápidamente. Anota si procede de una oferta, una factura, un presupuesto ejecutado o una base externa. Cuando uses una referencia general, revisa su territorio, edición, unidad y alcance antes de adaptarla. La guía de bases de precios de materiales de construcción explica cómo separar materiales, partidas compuestas y ofertas reales.
5. Valida antes de marcarla como vigente
Haz una revisión cruzada: otra persona debe comprobar el código, la unidad, la suma de recursos y las exclusiones. Prueba la partida dentro de un presupuesto sencillo y confirma que el resultado responde a lo que se quiere ejecutar. Sólo entonces márcala como vigente.
Cinco formas de alimentar el banco sin perder control
- Compras y ofertas de proveedores: aportan precios propios, pero hay que conservar fecha, cantidad y condiciones.
- Obras terminadas: permiten comparar lo presupuestado con consumos y tiempos observados.
- Bases de referencia: ayudan a encontrar conceptos y descomposiciones; no conviertas una referencia en precio propio sin revisarla.
- Archivos BC3: facilitan el intercambio entre programas compatibles. Comprueba códigos, unidades, descompuestos y fecha; puedes repasar qué contiene un archivo BC3.
- Hojas de cálculo existentes: son útiles si antes eliminas duplicados, unificas unidades y separas columnas de coste, venta, origen y fecha.
Cómo mantener los precios actualizados
No todas las partidas necesitan la misma frecuencia de revisión. Clasifícalas por riesgo:
- Alta variación: materiales o subcontratas con cambios frecuentes; revisar antes de cada oferta relevante.
- Variación media: partidas habituales con proveedores estables; revisar de forma periódica y cuando cambien las condiciones.
- Baja variación: conceptos internos o rendimientos consolidados; revisar cuando la ejecución real muestre una desviación.
Conserva la versión anterior y la razón del cambio. Si el material sube pero mantienes el precio de venta, la diferencia entre venta y coste se reduce; no asumas que el margen se actualiza solo. En presupuestos en curso, decide expresamente si el cambio afecta únicamente a nuevas ofertas o también a revisiones pendientes.
Errores frecuentes
- Guardar un precio sin fecha, zona ni proveedor.
- Confundir el coste directo con el precio de venta.
- Duplicar una partida porque cambia una palabra de la descripción.
- Mezclar m², m³ y unidades sin comprobar la medición.
- Importar una base externa y asumir que sus precios sirven sin adaptación.
- Actualizar el material, pero no recalcular las partidas que lo utilizan.
- Reutilizar una partida sin leer sus inclusiones y exclusiones.
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En el banco de precios de Planhopper puedes guardar tus partidas, adaptar sus costes y reutilizarlas al preparar nuevas ofertas. También puedes trabajar con referencias importadas mediante BC3 y mantener separada la procedencia de los datos.
Empieza con tus partidas más repetidas, revisa las cinco fichas del ejemplo con tus propios datos y amplía la biblioteca a medida que tengas evidencia fiable.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántas partidas necesito para empezar?
No existe una cifra obligatoria. Un primer lote de 20 a 50 partidas frecuentes suele ser manejable: permite acordar la estructura, detectar duplicados y probar el mantenimiento antes de ampliar el banco.
¿Una base de referencia puede ser mi banco propio?
Puede servir como punto de partida. Para convertir una referencia en propia debes revisar unidad, alcance, rendimientos, territorio, fecha y costes, y registrar qué has adaptado.
¿Debo guardar el precio de venta?
Puedes conservarlo como dato separado, pero no lo confundas con el coste unitario. El precio de venta depende también de gastos, riesgo, margen y condiciones comerciales del presupuesto.
¿Cada cuánto conviene actualizar el banco?
Depende de la variación de cada recurso. Revisa las partidas de mayor riesgo antes de ofertar, registra cambios de proveedores y utiliza los resultados reales de obra para corregir rendimientos.
